Desarrollo espiritual. El impulso que hasta ahora te faltaba para dar el primer paso.

El tema de la espiritualidad es muy personal. La espiritualidad tiene que ver con Fe. Y Fe es la convicción de lo que no se ve, por lo cual, no es algo que se pueda demostrar diréctamente.

Sin duda, hay miles de cosas en relación a la fe que sí son comprobables: quién fue Jesús, María la virgen, si existieron, lo que hicieron etc, hay miles de pruebas históricas y muchas demostraciones de que han existido. Cientos de teólogos, científicos, filósofos, han estudiado los pergaminos, los libros de la biblia, los artefactos encontrados por arqueólogos y se ha podido demostrar que las historias escritas por los testigos de esa época son reales. Tan reales, que a través de miles y miles de años se han seguido copiando, repartiendo, comprobando y creyendo.

Aun así, y a pesar de las muchas pruebas a favor de un ser más grande y poderoso que todos nosotros, hay gente que cree y gente que no. ¿Porqué? Porque al final, esto es un tema de Fe.

Es una decisión. La decisión de abrirse a un mundo increíble, y permitirse a sí misma el probar cosas que van más allá de “lo conocido”. Al igual que en el amor, si tu pareja te dice que te ama, no hay manera real de comprobarlo. Podría estar diciéndote la verdad o no, jurando amarte pero sin sentirlo. Incluso podría “demostrarte” con miles de actos amorosos que te ama, y no estarte amando de verdad. A la vez, puede estar amándote hasta lo más profundo de su ser, y no tendrías pruebas que puedan “comprobarlo”. Lo único que puede darte algún tipo de muestra de que te ama, como para creerlo y sentirlo, es que te abras a llevar una relación con él, y através del vivir juntos dia a dia, a través de lo que vas viviendo con él, y del ir profundizando en la relación con él, puedes sentir y llegar a la convicción de que entre ustedes hay amor. Muestras no podrás dar nunca. Es una relación de amor basada en confianza (porque confías en que de verdad te ama) y entrega (porque decides entregarte a la aventura con él, sin pruebas).

Con Dios es lo mismo. A fin de cuenta, se trata de una decisión. La decisión es: ¿estoy dispuesto a probar lo desconocido para encontrar a ese Dios y conocerle mejor?

Todo ser humano necesita desarrollarse y estar en continuo avance. No es la idea llegar a un punto de satisfacción y quedarse ahí. Es bueno que siempre anhelemos avance, cambio, desarrollo, innovación...

Somos cuerpo, mente y espíritu. Trabajamos y cuidamos mucho de nuestro cuerpo y mente, pero ¿Qué pasa con el ámbito espiritual? Ese es el área que sana heridas, emociones, sentimientos, y da equilibrio en todo lo emocional. Ese área lo tenemos “semi-abandonado”, pero recién cuando las tres áreas de tu personalidad están en equilibrio, puedes sentirte tú en equilibrio también.

Hoy queremos desafiarte, en base a una metáfora. La llamamos: la teoría del chocolate. A la mayoría de nosotros nos encanta el chocolate. A algunos más, a otros menos, pero para la mayoría, el chocolate pertenece a la categoría “placer” en nuestras vidas. Pero este placer trae consigo un problema y es, que engorda y es adictivo. Por eso, aunque no encanta y nos sube el ánimo, también provoca en nosotros de vez en cuando un poco de remordimiento de conciencia ¿cierto? En fin, es una realidad, que no podemos cambiar.

Pero ¿qué pasaría si te decimos que hay chocolate que no tiene esas consecuencias negativas? Un chocolate que tiene 100% el mismo sabor que los otros, pero contiene muy pocas calorías y no tiene un efecto adictivo? Te costaría creerlo, verdad? Te atreverías a probarlo sabiendo que no hay?

Existirían dos maneras de reaccionar ante esta “teoría del chocolate”:

1Nunca has escuchado de ese chocolate, no hay pruebas de que ese chocolate realmente no engorde ni sea adictivo y si estuviera comprobado, todo el mundo comería sólamente de ese y no de los otros, por lo cual, tampoco tú te vas a arriesgar a probarlo.

2Nunca has escuchado de ese chocolate, no hay pruebas de lo que te estoy contando, pero ante la opción de que realmente pudiera existir un chocolate con tales cualidades (lo cual cambiaría tu calidad de vida en gran manera) no vas a perderte la opción de probarlo y descubrirlo, ya que: si ese chocolate no es real, no pierdes nada, quedas en el estado actual y sigues viviendo tu vida como lo hiciste hasta ahora, pero, si ese chocolate es real ¡wow! ¡Qué maravilla sería el haberlo probado y descubierto!

Házte las preguntas:

  • ¿Te atreverías a comer de ese chocolate que aparece en esta metáfora, sabiendo que no tiene consecuencias negativas?
  • ¿Te atreves a comenzar un proceso espiritual sabiendo que no puedes perder nada, pero posiblemente puedes ganar mucho par tu vida?

Te desafiamos a que lo compruebes tú, no por lo que escuches o te hayan dicho otros, sino por tu propia experiencia.

¿Estás listo para más?

Únete hoy a nuestra comunidad y comienza a construir la vida de felicidad y plenitud que mereces.

+VIDA Asesoramiento psicológico y coaching diseñado a la medida y con pasión para ti. Nuestra misión es apoyarte y brindarte asesoramiento profesional para fomentar tu bienestar emocional y desarrollo personal. Te ayudamos a revertir la tristeza, dejar de sufrir y ganar la claridad y el coraje para diseñar y vivir la vida que mereces. Trabajamos, esencialmente, por tu felicidad sostenible.
Contáctanos

Comments powered by CComment